COMPEX CAMP BIKE 2019.

Cierra los ojos…

Vuelve a tu infancia  e imagina  esos veranos en los que te enviaban de Campamento. Días donde disfrutabas de lo que más te gustaba hacer…dónde había mil risas… mil aventuras… anécdotas… y  personas con las que la conexión era tan grande que se convertían en parte imprescindible de tu día a día. Eran tu «familia» de campamento.

Pues algo así es lo que es el Compex Bike Camp que desde hace 5 años lleva organizando COMPEX.

Este año se celebra en Cambrils (Tarragona) los días 15, 16 y 17 de Marzo. Nos alojamos en el Cambrils Park Sport Village y estamos guiados en todo momento por Cycling Costa Daurada y 101percent Training.

Como he dicho antes esto es como estar en familia y como todos sabemos en toda familia existen  «pilares» fundamentales que hacen que todo fluya de manera innata. En el  argot del ciclismo podríamos llamarlo como «tener flow« .

Ellos son Marga y Salva de Compex que  son la clave para que exista este FLOW.

El Camp son apenas 3 días pero la aventura comienza con bastante tiempo de antelación. Exactamente en el momento en el que te inscribes, bueno… en realidad empieza en el momento que Compex lo anuncia en sus Redes Sociales. A partir de ese mismo momento empiezan a echar humo los whatsapp  de  grupos y privados de los compexteam con una única pregunta; < «¿Vais a ir al Camp?> . Y con una única respuesta; < «SÍ»>.

Cada uno de nosotros es de una punta del mapa pero a ninguno le importa hacerse mil kilómetros (y no es exageración) para disfrutar de un fin de semana así.

Finalmente  voy en la furgo con Jose y Cesar (coincidí con ellos en la Rioja Bike Race), Dori (coincidí con ella brevemente en la Catalunya Bike Race) , Rafa y Mario (era la primera vez que los veía).

Sí, habéis contado bien….6 personas… con sus respectivas bicis y su respectivo equipaje. Es decir, un nivel PRO en cuanto a organización de maletero se refiere.

A las 10:30 de la mañana pasan a recogerme en la entrada de la autopista de  Murchante. Cargamos bici, metemos maleta como podemos y  para dentro. Hablando de ciclismo las casi 5 horas de viaje se pasan volando. 

Llegamos al resort donde nos esperan  Marga y Salva para darnos la bienvenida e indicarnos lo que debemos hacer. Nos aconsejan que antes de nada vayamos a comer porque son las 15:00 de la tarde.

Hacemos el check -in, dejamos maleta en el apartamento y vamos hacia  al Centro de Convenciones para el inicio del evento. A medida que pasan los minutos van a apareciendo compañeros. Alguno de ellos conocidos y otros totalmente nuevos para mi.

A las 18:00 comenzamos con una charla sobre Preparación Física y seguimos con otra breve sobre Biomecánica. Después nos hacen un pequeño  briefing donde nos dan toda la información necesaria sobre las rutas del sábado y domingo. Avituallamientos y algún que otro aspecto importante que tendremos que tener en cuenta a la hora de ciclar en grupo.

A las 20:30 vamos a cenar y después volvemos a terminar de organizar los apartamentos. Me ha tocado con Isa (coincidí con ella en La Rioja Bike Race) Macu y Montse  que sin darnos  cuenta y después de nuestra «charlotada» hasta las 2:30 de la mañana hace que surja una fantástica amistad  de la que estoy segura se va a mantener durante mucho tiempo.

Me faltan las palabras y podría decir mil cosas sobre ellas así que lo único que diré y teniendo en cuenta nuestro humor y las risas que nos hemos echado durante todo este  fin de semana es que  soy la más alta de estatura de las 4 pero las GRANDES son ellas. 

SABADO. 70 KILÓMETROS 1300M DESNIVEL.

A las 7:20 suena el despertador; <«Buenos días Isa… Buenos días Niñas»>…. <«buenos díassss «>. Después de vestirnos y lavarnos la cara como los gatos acudimos directas al comedor para cargar las pilas con el desayuno. 

Aún con el último bocado en la boca vamos al apartamento a prepararnos para estar a las 8:30 en el punto de encuentro. Van llegando las personas y todos bien guapos con el chaleco y los calcetines que nos han regalado Compex. Últimos preparativos a la bici y comenzamos con el reportaje fotográfico.

Foto todos juntos debajo del arco sin bici….¡Bien!.  Foto todos juntos en la entrada del Resort con bici … esto ya es más complicado… que si no entramos en el plano… que si falta «el pelirrojo»... que si no conozco a nadie…. que si el fotógrafo se tiene que ir casi hasta Salou para que entremos todos en el plano….¡Bien!

Por fin todos bien enfocados y muy bien uniformados emprendemos la aventura. Según las indicaciones de ayer unos 15 – 20  kilómetros hasta llegar a ponernos a subir montaña y bajar senderos. 

Un par de kilómetros por asfalto a ritmo muy suave hablando con los compañeros antes de metemos por terreno pedregoso. Ahora la suavidad y el poder hablar son cosas del pasado. Empezamos a ciclar todos muy bien estructurados por un pequeño sendero hasta llegar a la «riera» (quedaros con este nombre que lo vais a escuchar bastantes veces… mínimo 4).

La riera es como los frenos de disco en las bicis de carretera, o los amas o los odias. Es una zona por la que pasa o pasaba un río (hasta aquí todo normal) con la peculiaridad de que hay arena… mucha arena. Haciendo que la conducción  sea bastante complicada y aumenten considerablemente las posibilidades de estrellarte contra el suelo.

Cada cual sobrevive como puede. Unos llevando la cadencia muy alta, otros tambaleándose como si fueran equilibristas y a otros no nos queda otra que bajarnos de la bici (a la fuerza) y ponernos a empujar la bici.

Después de unos cuantos kilómetros de arena y más arena, serpenteamos las calles de un pueblo para volver a adentrarnos en un caminito donde nos espera el 1º avituallamiento. Va apretando el calor así que aprovechamos para quitarnos ropa, rellenar bidones y comer algo  antes de comenzar con el festival de senderos y de acumular desnivel.

Mis piernitas parece que están aguantando bien y voy como en una nube. Igual es  porque Macu, Montse, Isa y Dori me llevan en volandas. Sólo les falta pedalear por mi. Yo me dedico a hacer lo que me mandan (tengo la mente en OFF) > «detras de Dori… a rueda …. por la derecha… por la izquierda… cuidado bajada peligrosa»>. Así y con ellas todo es MUY fácil. 

Terminamos un pequeño sendero y ahí esta esperando otra vez Marga con el avituallamiento. Ahora viene puerto largo (para unos más que otros) así que toca comer para evitar la visita del temido «señor del mazo».  

Arrancamos el puerto con un par de kilómetros de asfalto, a lo lejos veo al guía Rafa que nos indica que hay que hacer un giro a la derecha. Mi mente piensa; <que bien… seguro que ahora comenzamos a bajar»>. Pero no, ahora comenzamos de nuevo a subir alternando tramos de hormigón y pista.

Después de unos interminables kilómetros comenzamos a bajar. El terreno bastante complicado (para mí todo lo que no sea pista es complicado) pero parece que esto de llevar una doble resulta y te la venden ya con el flow incorporado.

Disfruto como una niña pequeña y lo más increíble es que no me he bajado de la bici en ningún momento.

Llegamos al final del sendero y ahí vuelve a estar Marga con el avituallamiento y el resto de compañeros esperando para reagruparnos.

Hay 2 grupos claramente diferenciados  por lo que se plantean varias alternativas.  Opción 1 recorrido largo. Opción 2 recorrido corto. Todos elegimos el recorrido largo (a ver… ninguno de los que estamos aquí somos muy normales).  Pero justo cuando vamos a arrancar; <«un momento¡…. falta Cesar y Mónica»>. ¿Os acordáis de ese giro donde nos esperaba Rafa?. Pues cuando ellos pasaron Rafa no estaba y tiraron para arriba casi tanto que se hacen la Mussara.

Después de  pocos minutos y unas cuantas risas aparecen y  es entonces cuando volvemos a reanudar todos juntos la marcha. Volvemos a acumular desnivel y el primer grupo empieza a alejarse volviendo a ser de nuevo 2 grupos.  Ahora ya las patitas empiezan a notar el desnivel que vamos acumulando pero mi «nube de algodón» sigue llevándome a la perfección.

Dicen que después de una buena subida viene una buena bajada (o eso espero) y esta parece estar en lo cierto siendo bastante larga y técnica. Tiene varias bifurcaciones que nos obligan a parar para esperar al «cierre de grupo» que viene unos metros más atrás.

Todos reagrupados llegamos al último avituallamiento (como veis hambre y sed no hemos pasado).  Marga nos dice que el primer grupo ya está en el hotel por lo que si queremos llegar al horario del comedor debemos hacer los 20 kilómetros que nos quedan a toda pastilla.

Nos lo tomamos al pié de la letra y hasta que aparece de nuevo ella…  la riera. Yo no sé el resto pero a mí se me esta haciendo pastosa… muy pastosa. Y cuando me pasa algo así … mirada a  rueda, apretar dientes y a darle a los pedales  pensando únicamente en mantener el equilibrio y no caer. 

Con el tiempo «pelao» (como dicen en mi pueblo) llegamos al hotel 10 minutos antes del cierre del comedor. Sin apenas quitarnos el casco nos sentamos a comer dejando para después la ducha y limpieza de bicis.

A las 16:30  (algunas mas tarde…lo sentimos) tenemos  un clinic sobre  Compex donde nos explican conceptos básicos de los programas de recuperación, entrenamiento… saber que es el punto motor, como encontrarlo… que NO hacer nunca con el Compex (esto es muy importante), etc. 

Después de la charla y haber utilizado el Compex para recuperar, Adri nos hace una breve sesión de estiramientos. Luego sesión de Spa opcional y  cena con el resto de de compañeros.

Una vez terminada la cena a los apartamentos y unos pocos a tomar café al bar de hotel. Aquí las risas no faltan y parece que en vez de café nos hemos tomado alguna que otra cerveza.

DOMINGO. 60 KILÓMETROS 1200M DESNIVEL.

Misma hora, mismo lugar y mismos hábitos que el día anterior antes de salir a las 8:30 desde el Resort. Mismos primeros kilómetros y misma …. riera. <«De verdad que se me esta atragantando bastante…. que horror»>. Y para colmo le sumamos un poco de aire. 

Continuamos varios kilómetros muy, muy rápidos con el aire en contra e intentando por todos los medios que no queden huecos y perder la rueda que llevamos delante. Dori se encarga de organizar el pelotón; <«Vamossss…… más rápido….. tu ahí…. no perdáis rueda…. vamos equipo»>. Madre mía mis piernas, casi tengo ganas de que llegue una subida.  

Por fin empezamos a subir  y aquí ya se vuelven a diferenciar varios grupos. Macu, Montse, Isa, Dori y yo nos hemos quedado  en medio de esos 2 grupos pero descargamos el track así que lo seguimos como bien podemos para no terminar en la Mussara. 

Tras unos cuantos kilómetros de mucho subir  y poco bajar, entramos en la plaza de un pueblecito donde  vemos la furgoneta del avituallamiento y a Marga con cara de;< «que haces aquí tan pronto»>.

El primer grupo aún no ha llegado así que normal esa cara de asombro. Aquí algo falla, o nosotras nos hemos «saltado» algo o ellos han hecho de más. A los pocos minutos llegan y el guía nos saca de dudas. Lo tenía planificado para llegar más o menos a la par. 

Esperamos al resto sentados en un parque recargando pilas con comida, bebida y risas. Personalmente la pereza me invade y pensar en que sólo llevamos la mitad de desnivel acumulado…. me da más. Después del largo descanso volvemos a subirnos a la bici y seguimos sumando desnivel hasta que llegamos al fin descendiendo por un sendero algo técnico que tiene su fin en una carretera donde esta el siguiente avituallamiento.

Ahora si que mis patitas están pidiendo auxilio. Reponemos fuerzas y el guía dice que ya no queda casi nada. Ilusa de mí me lo creo y volvemos a subir. Dori en plan broma dice señalando a lo lejos; <«Vamos a ir hasta aquellos molinos de allí «>.  Y al cabo de varios kilómetros de subida y tener los molinos más y más cerca dice; <«lo decía en plan coña, pero parece ser que es real»>. Y ahí estamos en el último molino que había en toda la montaña.

Lo único bueno de esto es que ahora viene una bajada MUY larga. Toca relajarse y dejarse llevar y como diría Dori;<«No toques el freno Isa…. no toques el freno»>. Que esto de «no tocar el freno» esta bien siempre y cuando no seas la única que lleva el track y dependan de ti 5 personas más.   

De pronto el camino se termina y sólo vemos horizonte. Escuchamos gritos y voces pero no vemos ni sendero ni personas. Ayer durante el briefing nos comentaron que había un buche opcional muy tecnico y que también existía la opción de hacerlo por pista y encontrarnos en un punto común. Así que esto debe de ser el bucle y como no hay manera de encontrar el inicio del sendero seguimos bajando por pista.

Todo lo bueno tiene un final  y este descenso termina cuando volvemos a ver el último avituallamiento esperándonos. Paramos esperamos a reagruparnos y como volvemos a ir con el tiempo justo salimos a toda  os*ia. < «Madre mía…. si no puedo ni respirar a este ritmo… casi que prefiero ni comer.»> . Nos vamos descolgando del primer grupo mientras atravesamos la riera. Mantenemos velocidad y ritmo logrando superarla ya sin problema.

Gracias a Dios ( más bien a los guías) los últimos kilómetros de esta riera son de césped y terminan en conexión con la playa. Haciendo así un final de película.

Después de las fotos de rigor nos dirigimos a comer otra vez casi con el casco puesto. Allí y durante la comida el espíritu Compex vuelve a hacer acto de presencia y dan regalitos a los que han participado en todos los 4 camp, a los nuevos integrantes y ganadores del concurso.

Y este es el secreto para que hoy estemos casi 40 personas participando en este evento. No hablo de los regalos sino de ese  sentimiento de familia que  transmite Compex. Reforzando valores de amistad, compañerismo, esfuerzo y buen humor. 

Porque si no, no encuentro ningún tipo de explicación para que una panda de lok@s se traguen kilómetros y kilómetros en coche y bici por estar unas pocas horas juntos compartiendo la misma pasión. O la misma LOKURA (depende de como se mire).

Asi que…

Que todas las lokuras sean sobre 2 ruedas

«A lo largo de nuestra vida nos tocará atravesar rieras de arena una, dos o mil veces.

Seguramente la primera vez caerás.
La segunda jugarás con tu equilibrio y ritmo consiguiendo superarla lentamente sin caerte.
Y finalmente llegara el momento en el que pases esa riera de arena como si fuese un bloque de hormigón».

Fdo. lalokalabici

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