Media Extreme Bardenas 2018.

Por fin puedo decir que he participado en la Media Extreme Bardenas. Siempre he querido hacerlo, pero mi forma física estaba entre nula y regular, así que  este año que me veo capacitada para terminarla tenía que ir si o sí. Además, al ser cerca de casa y 10 días antes de la Volcat, me vendrá bien para tener un «pique» sano pre-competición.

Antes de comenzar a contar las mil batallas os dejo una breve descripción de la Marcha.

Se celebra en la localidad de Arguedas (Navarra), gran parte de ella se desarrolla por el Parque Natural de las Bardenas Reales, por lo que además de pedalear y sufrir, disfrutaremos de su entorno árido. Bueno… esa es la teoría o lo que yo me creía, porque entre las lluvias caídas los días anteriores y que no sé dónde han sacado tantas cuestas… no tiene nada que envidiar a otras pruebas en las que he participado (Catalunya Bike RaceMarcilla ExtremeSenator).

Destacar que tiene recorrido único de 50 kilómetros (aunque tiene una hermana mayor llamada Extreme Bardenas que se celebra en junio con 116 kilómetros) con 1000 metros de desnivel positivo. Debido a las lluvias caídas los días anteriores la organización ha decidido recortar 5 kilómetros. Ahora es cuando piensas; < «bien…. 5 menos…»>.  pero no.… de esos 5 ni una cuesta.

 

La prueba comienza a las 9:00 de la mañana, así que a las 6:00 arriba. Desayuno tranquilamente, preparo todo y voy hacia Arguedas (unos 20 minutos de coche desde Murchante). He llegado de las primeras (normal…levantándome tan pronto…). Voy a por el dorsal y empiezo a preparar todo mientras espero al resto del equipo. Hoy al ser tan cerca de casa, hemos aprovechado para conocernos todos los miembros del Ribera BTT. Van llegando Iván, Iñaki, Castor, Paúl… Falta uno que es muy extraño que no esté ya subido en el rodillo calentando motores… y es de mi familia…. ¡Exacto!, mi primo Javier. ¿Dónde estará? Miro el móvil y llega SMS al grupo; < «gente…. me he quedado dormido…. pero en 15 minutos estoy allí»>. Y después de 15 minutos ahí está, totalmente equipado y montado en su bicicleta.

Se aproxima la hora de la salida y caliento un poco por los alrededores. Mi pensamiento es; < «Me tenía que haber traído el rodillo…»>, pero como sabéis a veces mi cabeza piensa una cosa, pero luego el resto de mí hace lo que le da la real gana (y así me va). Y todo por vergüenza, por no parecer una «friki» (me empeño en disimularlo, pero soy una FRIKI con mayúsculas). Lamentarnos por cosas del pasado que no podemos cambiar no sirve para nada, así que toca buscar una solución y aprender para la próxima. Así que a pedalear por los alrededores.

Después de unos 15 – 20 minutos de dar vueltas sin sentido, va siendo hora de ir hacia la salida para coger buen sitio. Voy por el exterior hasta el mismo arco de salida y ahí están los chicos guardándome un hueco para mí. Paso la bici por encima de la valla y me coloco a su vera.

Hay un ambiente increíble y el speaker un artista, no para de hablar ni un sólo segundo. A muchos les puede parecer un poco ” pesado», pero yo admiro a esta gente que tiene la capacidad de hacernos olvidar los nervios durante los minutos previos que parecen horas (o por lo menos en mi caso). Va haciendo preguntas a los corredores, explicando la normativa de la prueba, contando que han tenido que recortar 5 kilómetros por las lluvias, advierte que este año a diferencia de los anteriores los primeros kilómetros que se desarrollan por el pueblo serán controlados.

Comienza la cuenta atrás. Todo el mundo con un pie en el pedal y el otro casi sin rozar el suelo para salir como un cohete  (nunca mejor dicho, ya que allí la salida la anuncia un cohete o como aquí lo conocemos; Txupinazo). Primeros metros muy rápidos. Un momento… < «¿Esto no iba a ser controlado?»>. Madre mía no me da tiempo casi ni a parpadear, entre la gente que está buscando su sitio y el recorrido serpenteante por las calles, estoy con los 5 sentidos puestos en la carrera (y porque no tengo más)Empieza a pasarme gente por los laterales, una de ellas Marta que dice… <«Oye… que rapidez …. ¿No? ….. «Ya te digo… y eso que era controlada»>, nos reímos y ella junto a Oscar se van por delante. Durante unos pocos kilómetros vamos muy a la par, pero luego los termino perdiendo de vista.

Van pasando los kilómetros y mis patitas aún no han entrado en carrera. A mi cabeza viene la canción de Leiva de la peli «La Llamada» ; < «Cuando no encontramos la velocidad… y las piernas se clavan… «>, así más o menos me siento, «clavada». Y esto es por no calentar en condiciones antes de la carrera. Y esto como diría mi entrenador, es sólo CULPA mía. Y esto es… volver a pensar en cosas que NO podemos cambiar, así que a lo que estamos.

A los 10 kilómetros de carrera aparece Castor por mi espalda y me dice;<«venga Inés, me quedo contigo y soy tu gregario”…. «No sabes lo feliz que me acabas de hacer»>. Y ahí que nos vamos los dos más contentos que «chupina» con una sonrisa de oreja a oreja. Tengo que decir que normalmente no suelo tener gregarios, pero cuando los tengo disfruto muchísimo de poder correr juntos.

Castor no se ha dado cuenta, pero… llevamos una chica muy cerca que también lleva gregario, concretamente 2. Vamos muy cerca y no sé porque me da que vamos a ir así toda la carrera. Nos pasan los 3 a toda velocidad y a mí sin pensarlo demasiado me sale;  <«Castor… no los pierdas… como «moscas cajoneras» detrás de ell@s… ¡al lío!»>. En las subidas nos adelantamos nosotros, pero en cuanto se dan cuenta uno de ellos se coloca delante nuestro a «frenarnos» un poco hasta que logran alcanzarnos el otro chico y la chica (bien jugado por su parte). Esto está siendo muy divertido, ambos «equipos»  compitiendo limpiamente, creando estrategias, tácticas y planes para que una de las 2 quede por delante. 

Sobre el kilómetro 30 veo una cosa que no me gusta mucho. En una subida veo como uno de los gregarios de la chica le pone la mano en la espalda y le «ayuda» a subir. Y así durante los más de 20 kilómetros que quedan de carrera. Lo siento, llamadme rara, pero creo que eso no es «juego limpio»…  ¿no? No hay premios ni vamos a ser campeonas del mundo (y si fuese así, creo que esta acción estaría penalizada), pero creo que al final lo importante en estas cosas es trasmitir valores y buen hacer y desde mi punto de vista eso no está bien (igual estoy equivocada). Y aquí me podéis decir; <«¿Y porque no haces tú lo mismo?>, y sí, lo podría hacer pero… ¿Para qué?, es decir si yo puedo terminar la carrera por mi propio esfuerzo, ¿que más dará quedar 2º ,  3ª o incluso última? No lo entiendo… y creo que nunca lo entenderé.

Imagen 1
Imagen 2

 

Días después viendo fotos, mis compañeros de equipo y yo nos reímos  ya que casualmente hay fotos de nosotras 2 en el mismo tramo. En la Imagen 1 su gregario le sube la bici. En la Imagen 2 mi gregario esta bajado de la bici. Y claro aquí el cachondeo es; < «Inés has elegido mal el gregario»>. Menos mal que nos tomamos la vida con humor. Castor… no te hubiera cambiado por nadie…jeje.

 

 

 

 

 

De igual manera que no podemos cambiar nuestras acciones pasadas, tampoco podemos cambiar como actúan otras personas (hoy estoy muy filosófica). Así que  centrémonos en terminar la carrera juntos que es nuestro objetivo principal y   echemos ovarios y cojones para intentar terminar por delante de ell@s.  Mis patitas  van notando el cansancio y si no «atacamos» en el rompe – piernas a falta de 5 kilómetros no vamos a tener nada que hacer. Lo intentamos, pero no hay manera, su «ascensor» es más rápido que mis escaleras, pero aun así seguimos peleando para que la diferencia sea la menor posible (siempre hay algo por lo que pelear)Último kilómetro por sendero divertido y entramos al pueblo donde ya escuchamos al «speaker», señal de que estamos en Meta. Al final ell@s entran 50 segundos por delante de nosotr@s.

A lo lejos mis padres y demás familia me esperan con una sonrisa que no les cabe en la cara,  entonces mi padre me hace la misma pregunta que me solía hacer cuando llegaba a casa después de jugar a fútbol sala (¡sí! … aunque no lo creáis fui futbolista) y perder 15 – 0 el 90% de las veces; < ¿Te lo has pasado bien?>. Y sí… después de 25 años le sigo respondiendo lo mismo; < ¡ Sí !… de cojón >.

Minutos más tarde de entrar a meta, uno de los gregarios de la chica se acercó a mí y me felicitó por la carrera que habíamos hecho. Le dije que había disfrutado muchísimo pero que sintiéndolo mucho no podía decir lo mismo de ell@s. Que no me había parecido bien cómo habían hecho su carrera, pasando de la estrategia y táctica a la «ayuda» manual.  Él me dijo que yo también tenía la posibilidad de hacer lo mismo, que lo hubiera hecho. Y claro…. callada no me iba a estar, así que salió de dentro de mí; <«Mientras tenga fuerzas y ganas para tirar por mí misma, lo haré, aunque llegue 1, 5 ó 10 puestos más atrás… y si no puedo simplemente me retiraré»>.

 

«En una competición hay ganadores y perdedores. Si estas en ella,  cualquiera de las 2 opciones puedes ser tú.

Ahora bien…siempre hay un espacio para elegir la calidad y el honor de la derrota.

Si se tiene que perder… que sea merecido

GÁNATE LA DERROTA».

 

 

 

Fdo. lalokalabici

 

 

 

 

 

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