Senator BTT 2018.

Es escuchar el nombre Senator Btt  y ya te ves ahí como los espartanos «luchando» contra todo lo que se te ponga por delante. Llevo desde la Gran Fondo San Sebastian sin participar en ninguna prueba y ya tenía ganas de hacerlo. Al final no paras de entrenar y se necesitan pequeñas dosis de motivación para seguir adelante y no abandonarte en el sofá, que esta temporada me llama demasiado en plan…. <«Inés…  ¿con este frío vas a salir con lo bien que estarías aquí con la manta y viendo el Netflix sin parar?>…. <No me tientes… que me conozco > «.  Y tiene razón porque hay que echarle mucha motivación para salir a entrenar día tras día con el tiempo que hace.

Antes de comenzar la crónica una breve descripción de la prueba:

Se celebra en la localidad de Sena (Huesca) y presenta 2 recorridos:

Recorrido Corto de 27 kilómetros y 320 metros de desnivel. Asequible y recomendable para cualquier nivel.

Recorrido Largo y competitivo de 60 kilómetros y 1000 metros de desnivel. Requiere un poco de estado de forma, con algún tramo técnico.

 

Una vez hechas las «presentaciones» vamos al lío.

Hoy es de esas Marchas largas, y no sólo por los kilómetros , sino porque el día comienza a las 5:00 de la mañana … sí, habéis leído bien… las 5:00 (mi padre dice que sarna con gusto no pica… cosa que estoy totalmente de acuerdo ). Desayuno tranquilamente y termino de preparar todo el material que me queda mientras espero a que venga  a recogerme el otro «loco» de la familia… mi primo Javier.  A las 5:50 ya esta en la puerta de casa con la furgoneta preparada para cargar la bici y emprender la marcha a por el resto del grupo. Iñaki y Paúl  nos esperan  en Cortes para salir todos a la vez hacia Sena.  

Después de 2 horas de viaje y hacer mil planes para el 2018, llegamos al destino. Aparcamos cerca de la salida y vamos caminando al pueblo para recoger los dorsales.  Allí la organización ha preparado café para todos los participantes,  lo cual es de agradecer  teniendo en cuenta que habré dormido un total de 4 horas, así que cómo vamos bien de tiempo  lo tomamos relajadamente. Café listo…última visita al baño… y  para el coche de nuevo.

Terminamos de preparar las bicis, últimas indecisiones en la vestimenta… bueno, aquí sólo duda uno de nosotros… mi primo. < ¿Largo o corto prima?>… <¿A mi me dices?>…. <Sí>…. <Mi  mayor duda es cuántas camisetas interiores me pongo… así que yo lo tengo bastante claro…. LARGO>… < Yo arriesgo…. ¡CORTO!>. Frío estoy pasando sólo de verlo…jajaja.

Todos preparados comenzamos a calentar un poco en los alrededores de la salida, para poner «en marcha» al cuerpo. A 10 minutos de que comience la Marcha, vamos hacia el cajón de salida. Ya hay gente,  por lo que nos tenemos que situar más atrás de lo que esperábamos. Mi primo es más «perro viejo» que el resto y avanza posiciones hacia adelante, nosotr@s (los novatos sin prisa) nos quedamos donde nos ha tocado.

9:30 y con el grito de <«Espartaanosss…. cual es vuestro oficio….»> < «au! au! au!»>,  da comienzo la carrera. La idea principal es que Iñaki sea mi «gregario» (que guay… es la primera vez que voy a llevar un gregario), para los que os suena a chino, un «gregario» es el que te «lleva»… te quita el aire, te indica por dónde es mejor el terreno….y mil cosas más. La verdad es que esta muy bien porque, además de ir acompañada toda la carrera puedes  «ciclar»  en equipo, hacer relevos, «tirar» del compañero… y mil cosas más. Otra forma de practicar este deporte que aunque es muy individual también puede hacerse en equipo.

Primeros 7 kilómetros MUY rápidos, voy con las pulsaciones disparadas intentando bajar el ritmo pero es imposible. Ahí ya me doy cuenta que ni mis piernas ni mi cabeza están respondiendo como yo quisiera. Vamos sumando kilómetros y las pulsaciones no bajan, llevo alrededor de 50 minutos  al 80%…  y esto no tiene más que un desenlace posible…  Es como si estuviera llamando al «hombre del mazo» a bombo, platillo y un altavoz. Llegamos al kilómetro 13 y empieza el tramo cronometrado del «premio de montaña» (jamón para el chico y la chica que menos tiempo tarden en coronar). Rampa bastante dura donde arriba  «esperan» 2 señoras muy majas con un tambor y una gaita dándonos ánimos… La verdad que cosas así te animan y piensas;  <«Míralas ellas que majas y graciosas»>.

Como bien sabéis después de una gran subida viene una gran bajada, así que a disfrutar e intentar bajar pulsaciones. Esta era la teoría, pero  la práctica fue  que no era tan larga cómo esperaba y toca pedalear por los casi 15 kilómetros de «falso llano». A lo lejos vemos a Paúl que nos paso en el kilómetro 5 sin piedad y que Iñaki sabiamente le aconsejó que se quedase con nosotros y que una vez entre en carrera si puede que tire para adelante (se lo decía porque Paúl tiene 17 años y hoy es su segunda carrera). Por supuesto y lo que todos haríamos a esa edad es… No hacernos caso. Vamos unos kilómetros con él pero se descuelga cada vez más, así que después de darnos su permiso, seguimos nuestra marcha.

A partir del kilómetro 30 ya no es «falso llano» sino un  sube y baja de esos que te hacen sentir todos los músculos de las piernas. Iñaki va delante marcándome el ritmo, yo casi ni levanto la cabeza de la rueda, no tengo fuerzas ni para hablar con él  (con lo que me gusta a mi hablar en ruta…je, je, je).

En el kilómetro 41 otra rampa de esas que prefieres sentarte en una piedra y esperar a que se te coman los buitres (lo sé… estoy muy negativa). Subimos poco a poco y como podemos ya que, a parte de ser bastante pronunciada es bastante técnica, pero la única opción es  «apretar» los dientes y tirar con un par de ovarios. Intento marcarme un objetivo «a corto plazo» (esto lo hago cuando veo  que  mentalmente no estoy bien) para no pensar en que aún quedan unos 20 kilómetros y me voy diciendo cosas como; < «venga Inés… hoy no vas bien… no esta saliendo como esperabas… pero no pasa nada… podría ser peor… así que busca otro objetivo real…. intenta subir este tramo técnico sin bajarte de la bici…»>. Y allá que voy….  subiendo como una hormiguita… pero a 300 metros de coronar el que llevo delante echa el pie y yo por supuesto voy detrás de él. No pasa nada, lo que queda se hace andando (porque es imposible subirse a la bici) y tan felices. Qué casualidad que en esos  metros había 2 cámaras de fotos con su fotógrafo, el cuál me dice: < «Venga campeona súbete para salir en la bici en las fotos»….. «eh….. me encantaría pero como que es complicado subirse en pendiente, así que…. lo que menos me preocupa es salir encima de la bici… pero no te preocupes que sonrío igual» >.  Llego a la cima y allí esta esperándome mi «gregario»  cámara en mano para empezar a descender.

Mientras bajamos por unos senderos técnicos,  escucho otra vez el tambor y la gaita…. <«No puede ser…. ¿Otra vez?»… «¿ Dónde están?… ¿Otra vez vamos a subir lo mismo de antes?… «Tranquila, seguro es el aire que trae el sonido hasta aquí»>. Veo que el sendero se termina y comienza una subida de mil pares de narices , otra vez toca cabeza abajo, apretar dientes y tirar de ovarios para subirla cuanto antes.  Lo que más me preocupa es que el sonido del tambor y la gaita cada vez están más y más cerca… efectivamente en los 3 segundos que quito la mirada de la rueda las veo ahí…. en lo más alto con su tambor y su gaita. Mi pensamiento ahora es; < «Cómo leches han llegado hasta allí?… ¿Tienen gemelas?… ¿Tienen Helicópteros?»>, no tengo ni idea, lo único que se es que ahora no me parecen tan «graciosas» como antes (todo esto lo digo y lo pienso porque estaba cansada, ya que creo que estar ahí dando ánimos tiene mucho más mérito que lo nuestro). 

Según el perfil después de esta subida vienen unos 10 kilómetros de bajada, luego una pequeña rampa y luego unos 6 kilómetros hasta llegar a meta. Mi cara y mis ánimos van cambiando de semblante. Pero tranquilos… porque si no era mi día, el de Iñaki tampoco. No sabemos cómo, cuando ni porque… pero su rueda va haciendo eses y cuando pedalea rápido y  en pequeñas subidas hace ruidos raros la bici. La conclusión es que tenemos que ir despacio y las subidas hacerlas andando. No pasa nada, hay que mirar el lado positivo de las cosas…por fin estoy bajando las pulsaciones, je, je, je.  Después de 10 kilómetros de risas, llegamos a meta con una sonrisa de oreja a oreja, como siempre. Allí nos espera Javier, que no lo vais a creer pero tampoco ha sido su día. Se ha caído, ha partido el casco, rodilla sangrando….. vamos un cuadro. Los 3 mosqueteros esperamos al pequeño del grupo para darle la bienvenida…y adivinad… tampoco ha sido su día, ha pinchado y se le bajaba el sillín, eso si ha entrado con una sonrisa de oreja a oreja.

 

«A veces la cabeza y el cuerpo no bailan al mismo son…

pero eso no significa que no estés disfrutando de la música…

es simple… si vas al baile…

¡ BAILA!  aunque lo hagas como el culo»

 

Fdo. lalokalabici

 

 

 

 

 

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0 Comentarios

  1. […] Se celebra en la localidad de Arguedas (Navarra), gran parte de ella se desarrolla por el Parque Natural de las Bardenas Reales, por lo que además de pedalear y sufrir, disfrutaremos de su entorno árido. Bueno… esa es la teoría o lo que yo me creía, porque entre las lluvias caídas los días anteriores y que no sé dónde han sacado tantas cuestas… no tiene nada que envidiar a otras pruebas en las que he participado (Catalunya Bike Race – Marcilla Extreme – Senator). […]

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