VOLCAT 2018. Previa + Etapa 1.

A pocos días de uno de los objetivos de este 2018 comienzan a aparecer los nervios. Y es que después de la Catalunya Bike Race no he vuelto a participar en ninguna otra prueba por etapas. Así que Volcat es el primer desafío con la novedad añadida de participar en categoría Dúo Mixto. Y la mejor forma de hacerlo es en compañía de mi primo Javier que aunque los 2 tengamos sangre jotera, la realidad es que se nos da mejor pedalear que cantar.

Llevamos más de 3 meses hablando de lo que nos vamos a llevar, dónde vamos a dormir, el día que vamos a salir, etc. Así que el plan inicial es; Salir el día de antes, dormir en la zona de acampada con tienda de campaña (sé lo que estáis pensando… y sí, la palabra que mejor lo va a definir es TRAGEDIA).

¿Hasta aquí todo parece normal no?

La teoría dice que sí (sólo la teoría), la práctica es otra cosa. No recordaba la cantidad de cosas que hay que preparar para poder ir de camping. Pero oye como diría mi padre; <”Sarna con gusto no pica”>. Y ahí estamos los 2 más contentos que unas castañuelas. Eso sí, hemos vuelto loca a media familia. La tienda unos, las sillas otros… el hornillo otro… y estos “otros” TODOS pensando lo mismo; < “¿A dónde leches van estos 2 a camping?>. Lo que no sabíamos es que iban a tener más razón que un Santo.

Antes de empezar con las aventuras y desventuras de este dúo os dejo algún dato para que entréis en carrera (tranquil@s que no os voy hacer pedalear).

Se celebra en la localidad de Igualada (Barcelona). Es una carrera competitiva que da puntos UCI (para los que os suena a chino, esto es lo más del ciclismo), lo que quiere decir que va a estar repleto de grandes figuras del BTT (Claudia Galicia – Tiago Ferreira – Francesc Guerra – Stefanie Dorhn –), y luego estaremos nosotros que no somos grandes, pero tenemos nuestro encanto.

Son 3 etapas distribuidas en 3 días, desde el viernes 30 de marzo al domingo 1 de abril.

Primera Etapa. 62 Kilómetros  + 1600 metros de desnivel.

Segunda Etapa (Etapa Reina la llaman). 75 Kilómetros + 1900 metros de desnivel.

 

 

 

 

 

Tercera Etapa. 39 Kilómetros + 900 metros de desnivel.

Los perfiles muestran varias cosas a tener en cuenta:

Avituallamientos, en los cuales se diferencia entre líquido (donde había agua, isotónico y geles) y sólido (además de lo anterior, fruta, pastas, frutos secos…. Pan con tomate… sí, habéis leído bien). Controles de Equipo TEAMS  (aquí estaban los jueces para ver que todo era correcto en categoría dúo). Y si nos fijamos bien se ven unas partes de las “montañitas” con un rojo más intenso que viene a indicar las zonas de senderos y los metros o kilómetros que tiene cada una de ellas. Para el que le gustan un paraíso, para los que no controlamos mucho… sólo nos queda cruzar los dedos para que no sean muy técnicas.

 

 

DÍA PREVIO. Jueves 29 de Marzo.

A las 9:00 de la mañana ya está mi primo en Murchante encajando todos los bártulos como podemos en la furgoneta (cuanto bien ha hecho el Tetris en nuestra generación). Hemos decidido salir con suficiente tiempo ya que al llegar hay que montar todo el campamento, recoger dorsales, limpiar bicis… etc.

Después de 3 horas y 30 minutos llegamos a nuestro destino, recogemos dorsales, foto debajo del arco de meta, llamada a la familia de que todo está correcto y… al lío. Y nunca mejor dicho, porque nos ponemos a montar la tienda de campaña y…. efectivamente… es un lío.

Creo que no he montado una desde hace más de 15 años y que yo recuerde… y no lo hice bien porque nos tuvieron que ayudar los que estaban en la parcela de al lado. Así que le pregunto a mi primo; <”Javier…. ¿Tú has montado la tienda alguna vez?”…….. “Ehhhh……. ¡NO!”>. Sabes perfectamente que esto no va a salir nada bien (pero prefieres no pensarlo).

Después de 2 horas y mil vueltas a la mini hoja de instrucciones conseguimos montar la tienda o mejor dicho, el chalet adosado. Madre mía… 2 habitaciones para colchones de 1,20 cm… zona común…porche… lo que podríamos catalogar como un lujo rural.  

No tengo muy claro si va a aguantar los 3 días… pero bueno… tampoco tengo claro si yo aguantaré también los 3 días de carrera. Así que lo mejor será no pensar más allá de que hoy está en pie…  mañana ya veremos.

Ahora un poco de relax en el chalet para mirar los perfiles de las etapas, ver la estrategia y táctica que vamos a llevar (parece que es para ganar, pero el objetivo fundamental es no desesperarnos el uno con la otra y viceversa). No nos lleva demasiado tiempo llegar a la conclusión < “Javier… tú me tienes que esperar… así que mentalízate de tener paciencia” …. “vale”… “Y yo tengo que correr”>. Ambos sabemos que nos tenemos que “esforzar” para llegar a encontrar el mejor equilibrio.

La idea principal era participar por separado, pero luego los dos tuvimos claro que quizá esta sea una de las pocas oportunidades en la vida que tengamos de poder rodar juntos en una carrera competitiva. Y hacerlo con alguien de tu familia es lo más bonito que te puede pasar.

Comienza a anochecer lo que indica que hay que ir cenando y a descansar para mañana, si los nervios nos lo permiten. Menos mal que la tienda es grande, porque entre los de él y los míos… hacemos familia numerosa.

 

ETAPA 1. Viernes 30 de Marzo.

No he pegado ojo en toda la noche, no sé muy bien si estoy en Igualada o en Narnia. Madre de dios que frío… he tenido que ponerme a mitad de noche los 2 abrigos, las 2 mallas que había traído…. Y aun así tengo frío (estoy empezando a sentir que esto de acampar no ha sido buena idea). Ya me avisó mi tía Pili (experta en estos temas); <” A parte del saco de dormir, lleva manta”>. Yo como buena sobrina me lleve saco y  manta pero aun así, estoy helada. Mi pensamiento ahora mismo es; <”Venga Inés ahora con el desayuno calentito se te pasa”>. Claro, este pensamiento en tu casa con calefacción esta guay pero aquí… ¡NO! Pero tranquilos porque si parecía que no podía ser peor… ahora hay que desnudarse… para ponerse de CORTO.

Comenzamos a calentar 1 hora antes de la salida (no sé muy bien si por el frío o por las ganas de Salir… aunque creo que es una suma de las 2). Damos un par de vueltas por los alrededores, un poco de rodillo, últimas visitas al baño… y vamos hacia la salida. Los “pro” salen a las 10:00 y el resto salimos a las 10:10. Al ir en dúo nuestro cajón de salida es el penúltimo. A mi primo no le gusta mucho esa posición pero a mi…. a mí me encanta, porque vamos a ir tranquilos disfrutando de nuestra carrera sin que nos pasen mil personas por todos los lados.

Comienza la cuenta atrás… música motivacional para ponerte al 100% y…. <”piiiiiiiii”>… bocinazo que indica el inicio de la carrera. Salimos todos disparados, aquí no hay tregua y hay que encontrar sitio. En menos de 5 minutos hemos recorrido el kilómetro y medio por las calles de la ciudad para adentrarnos en terreno pedregoso. No os lo vais a creer pero aún llevo el frío metido en el cuerpo, he calentado en rodillo pero continuo helada. Intento mantener el ritmo de carrera pero mis pulsaciones y mi respiración “entrecortada” ya me avisan de que hoy no va a ser nada fácil.

Van pasando los kilómetros y mi respiración y pulsaciones siguen sin tregua (eso sí, con una sonrisa de oreja a oreja). Aviso a mi primo de que tengo que intentar ir un poco más despacio porque así creo que no voy a aguantar mucho tiempo. El terreno la verdad NO ayuda bastante, acostumbrada a las continuas y largas pistas de nuestra zona esto es como una montaña rusa siendo un sube – baja continuo. Intento no pensar demasiado en las pulsaciones y me dejo llevar por el momento y las sensaciones que estas sí son buenas.

Primer avituallamiento y primera zona de senderos. Estoy CA-GA-DA, tengo un problema, cuando no conozco lo que me espera me entra un miedo ilógico, me bloqueo y no lo hago lo bien que podría hacerlo. Me pasa igual cuando conozco a alguien o estoy en un sitio nuevo… intento pasar desapercibida… observo todo para saber qué es lo que me rodea y en función de lo que vea me “muestro” tal y como soy o adopto la posición cactus (me quedo inmóvil intentando que nadie me vea…ja, ja, ja… y de esto os podría contar mi amiga Teresa que pasé todo el bachillerato sin hablar con nadie). Mi primo se lanza primero y a los pocos segundos lo pierdo de vista. Buffff, no quiero ponerme nerviosa pensando en que le voy a hacer esperar más de la cuenta pero es casi inevitable, aun así  voy poco a poco con el miedo como compañero de viaje. Mientras voy bajando escucho; <”Venga pri que ya estás… unos metros más y ya es pista”>. Continuamos la marcha sin encontrar aún un balance entre los 2 (es lo que tiene no haber pedaleado antes juntos), él intenta esperarme y yo intento correr más.

Poco a poco y kilómetro tras kilómetro  parece que vamos entrando en sincronía y la distancia se va acortando entre ambos. <”Javier… vamos hacer una cosa. Tú en las bajadas de senderos vas a tu marcha, pero me esperas al final  y en los terrenos de pista  tenemos que intentar ir lo más juntos posible. En los avituallamientos, tú te adelantas,  llenas botellín y coges comida y yo voy tirando. Así no es necesario que paremos en todos”…. “ehhhhh…… ¡VALE!”>.

Nos vamos acercando al segundo avituallamiento, él se adelanta con mis bidones, coge geles, agua… y a lo que yo paso se sube a la bici y continuamos a toda velocidad hacia la segunda zona de senderos. Parece que la táctica está surgiendo efecto y los dos nos sentimos cada vez más confiados  y eso se va notando en la velocidad y en que la distancia que nos separa en los senderos es cada vez menor. Casi casi podríamos decir que vamos en tándem.

 

A partir del kilómetro 30 ya somos una sola persona. Confiamos plenamente en el otro… y así nos va… comenzamos a bajar a toda leche, mi primo  delante y yo agazapada detrás de él. Levanto un poco la cabeza y veo un “surco” del tamaño de Barcelona y le grito; <“Javieeerrrr……. ¡CUIDADO¡! ”…. “¿Que?”….. “¡CUIDADO con ese surrr……”>! El desenlace lo podéis imaginar. Ostión al canto (creo que no había visto rebotar tanto a una persona en mi vida). Me acerco lo más rápido posible pensando y rezando que sólo sea un susto. < “¿Estas bien?”…. “Sí”…. “¿Seguro?”….. “Sí”>, todo esto con toda la pierna y el brazo lleno de raspazos. < “¿Pero seguro que si?… Mírate todo bien”… “Que siiiii…. Que estoy bien”…. “y… ¿La bici?”… “también”>. Pues si todos estamos bien… a darle duro a los pedales.

Vamos sumando kilómetros, desnivel y confianza. Tengo que reconocer que hoy no es mi mejor día y no me veo al 100%. A pesar de esto me lo estoy pasando en grande. Según mis cálculos faltan unos 15 kilómetros, por lo que el 3º avituallamiento tiene que estar al caer. <”Javier en este avituallamiento paramos eh”…. “Vale”>. Joer… que intuición tengo, en este hay música y lo mejor de todo… pan con tomate y embutido. ¡A la mierda las barritas!, donde este un buen “bocata” que se quite el resto.

Nos hubiéramos quedado allí hasta el domingo, pero queríamos ser finisherArrancamos con el sabor aún en la boca  descojonados de la risa. < “esto fluye primo”… “pues a darle caña… o como dices tú…. Al lío”>. Vamos dejando atrás las señales que nos indican que la etapa de hoy está a punto de terminar, concretamente a 5 kilómetros los cuales coinciden con los del inicio. < “Venga pri…. último esfuerzo que ya estamos”>.Ya se escucha la música y empezamos a ver las banderolas y arco de meta… y ahí estamos cruzándola con una sonrisa de oreja a oreja y lo mejor de todo… con ganas de más.

Cuando cantamos a dúo ninguna de las 2 voces es la más importante.

Ambos deben afinar para que la canción suene perfecta”

 

Fdo. lalokalabici

También puede gustarte...

0 Comentarios

  1. […] y con el otro cerrado “rezando” para que el aire y la lluvia paren. Sí, si en la primera crónica de la Volcat el frío era el protagonista, en esta todo hace indicar que va a ser el […]

  2. […] y tienen muy buen rollo por lo que no hago más que darle vueltas a todo  (Ya he contado en algún post anterior que a veces activo el “modo cactus”, el problema es que unas veces lo hago queriendo […]

Deja un comentario